Pero, ¿entonces lo objetivo no existe? Juguemos con los colores. Muchos me han comentado que porque el rojo es rojo y el verde es verde si quizás mi verde es tu rojo y mi rojo es tu verde. Así mismo estamos acostumbrados y desde pequeños nos han enseñado que el pasto es verde, pero quizás esa misma costumbre es la que nos hace decir eso aun así cuando lo vemos de otro color. Es decir, estamos condicionados a decir lo que en un general es correcto, pero no lo que realmente vemos. Que mal.
El hombre ha logrado conocer las ciencias y a través de estas, saber como funciona el cerebro humano y lo que a su pensar respecte. Un ejemplo claro es que haya nacido la psicología, la sociología u otras ramas en base a las mismas creencias.
Decirme que mi rojo es tu verde y tu verde es mi rojo, es dejar de lado todas estas creaciones e invenciones del hombre e ignorar los conocimientos y aprendizajes que este ha investigado y descubierto a lo largo de su historia. Estamos hablando de elementos que se han establecido y se han confirmado a lo largo del tiempo. Son cosas que el hombre a corroborado en base a los conocimientos que este ha adquirido durante su evolución.
El rojo es rojo, el verde es verde y el pasto no es verde porque así nos enseñaron desde pequeños, es verde porque nuestros ojos al igual que los demás tienen aquellas funciones que hacen que puedan distinguir los colores, las formas, etc. Y son cosas que están comprobadas por el hombre, por las ciencias que este ha logrado encontrar, desarrollar y aplicar. Contradecir siglos de teorías, sería prácticamente absurdo. En fin, la objetividad existe, es imposible dejarla de lado y si aún hay dudas sobre esta, entonces piensen en las matemáticas.
Son simplemente 2 ejemplos básicos en cuanto a lo subjetivo y objetivo. El ser humano está tan condicionado a pensar lo que no quiere, que empieza a crear definiciones a palabras que nos facilitan las opiniones, las cosas que queremos ver, incluso lo que queremos pensar. Si hablamos de lo subjetivo, lo real y tal no existiría. Si hablamos de lo objetivo, no existirían las opiniones y siendo más poético, ni ciertos sueños e ilusiones. ¿Y si no existiesen? Entonces tendríamos mucho más en que pensar, analizar y trabajar, pues no estaríamos limitados a decir si es de una forma u otra, subjetivo u objetivo, sino que podríamos ir más allá de las cosas, de la razón del ser humano, siendo más concientes y creativos y menos condicionados. Sólo depende de nosotros. O nos ligamos a la facilidad del vivir bajo planos generales y siendo categóricamente esclavos de la mediocridad o buscamos la complejidad en lo pequeño logrando dar un paso más adelante que la cordura misma del hombre.