Parecer un extraño…

Ser diferente, romper con lo típico, la rutina y lo razonable
a los ojos. Hacer lo que otros no hacen, hacer lo que uno
piensa que debe hacer. Ser atípico en un mundo tipificado.
Decir que si al no, mirar y observar lo feo y dejar pasar lo
bello. Acercarnos a lo que aparenta maldad y alejarnos de lo
que sabemos es bueno. Crear necesidades, no esperar a sentirlas.
Correr en vez de caminar y trotar en vez de estar sentado.
Vestir de colores vibrantes, buscar calor en verano y escapar
de él en invierno. Encender luces de día y vivir a oscuras
cuando cae la noche. Esconderse de los rayos de la luna y
contemplar cada detalle del sol. Ser un fascista humilde y
un comunista conformado. Mezclar colores complementarios,
opacar la luz y hacer brillar la oscuridad. Tocar flauta a
percusión y afinar una guitarra sin cuerdas. Hacer sonar
yembes con arpegios y lograr que los timbales sean soplados.
Parecer de piedra frente al viento y secarnos bajo la lluvia.
Ver al fuego congelando y a un frio más cálido. Escribir un poema
de corrido y sin espacios y un cuento ordenado en estrofas.

En fin…

Bendiciones