De pronto, caminamos en un mundo que nos parece inmenso, difícil
de conocer en su totalidad, por no decir imposible.
Miramos la historia de la vida del animal y del ser humano, y nos
transformamos en duros criticos sobre lo que ha sucedido hace más
de 14.000 años sin haber estado ahí. Sólo intentamos confiar en
lo que alguien escribió. Verdad o montaje, pero alguien fue.
No entendemos nada.
Salimos a la calle y somos invadidos por el ruido de la tecnología
y el grito de la inconformidad del hombre. Esuchamos con un carácter
de indiferencia, la nostalgia y la impotencia de los animales.
Nada.
Nos arrinconó el pudor de la moda y el llanto de la naturaleza
globalizada. Nada que nos inquiete. Nada que nos afecte directamente.
Eso decimos. Así mentimos.
Buscamos refugio en donde consideramos que debe haber, y si no lo hay,
lo forzamos. Invadimos. La brusca vida nos agobió en algún momento y
hay que devolverle el daño. La globalizamos. La explotamos. La hicimos
una raza esclava. La más abusada.
Creamos la inconsecuencia.
Inventamos el amor y lo hicimos propio. Sólo nosotros vivimos de él,
por él o para él. Nadie más puede vivirlo. Ni animales ni la naturaleza.
Lo hicimos intocable. Eso creemos.
Nada en lo absoluto.
Hicimos música. Vibramos los sentimientos en nuestros oídos. Somos
instrumentales de la historia. El ambiente es un buen ingrediente para
aliñar un buen sonido.
Somos tribus. Muchas. A veces no las entendemos. No nos entendemos.
¿A qué vinimos?, ¿A invadir?. No. Sí. A ser invadidos. Quizás.
A enamorarnos de alguien que no se enamora. De algo que no se fija
en nuestra existencia. El hombre de la naturaleza. La naturaleza de
la vida. El hombre de los animales. Celos. Ceños fruncidos, malas
palabras. Guerra. Mierda.
Prolifera lo negativo. Crece lo positivo. Alternamos.
La religión nos engaña, el sexo nos contiene, el amor nos ciega.
Nada nos protege. Somos un ciclo. Somos algo. ¿Seremos algo?
Preguntamos, respondemos con preguntas y seguimos preguntando.
Sólo miedo. ¿Una respuesta?, imposible. ¿La inventó el ser humano?
Lo más posible. Extremadamente lógico. Tan lógico, que suena incierto.
Expectativas; el buen vivir. Realidades; Vivimos mal.
Jurarás. Prometerás. Vuestra ternura siempre será regalada, con amor.
Bendiciones