Nada aún
Septiembre 14, 2009
Y quizás las cosas son diferentes.
A lo mejor para algunos las cosas
son como para otros no son.
Así como el color es distinto en
la mirada de todas y cada una
de las personas que dan pie en
este planeta, hay otras cosas que
también son alteradas por nuestras
propias opiniones, y más profundo aún,
por nuestra forma de ser.
Como el amor.
No va mucho tiempo desde que
pienso en que cosas como esta
carecen de definiciones exactas y
aunque muchos traten de darle un
significado puntual, simplemente
no se llega a nada.
¿Qué es el amor?
Creo nunca haber escuchado alguien
que me lo explique con tanta seguridad,
aún hablando con enamorados irónicamente
profesionales.
Y es que todos partimos una relación en base
a lo que creemos que es hermoso. Ella o él.
Pasado el tiempo la ternura nos abraza
y comienzan pequeñas señales de que algo bueno
crece dentro; te quiero.
Muchas veces demoramos en decirlo. Bien sea por
buscar ese momento perfecto para soltarlo o
tal vez porque hemos de estar atrapados bajo
las alas de quién nos frena un poco y aunque a veces
poco nos guste, en ocaciones así siempre nos da un buen final.
Algunos le conocemos como la verguenza.
Después de esto, ya todo es distinto, e incluso mejor.
¿Pero qué viene después?
Te quiero, te quiero, te quiero [...] te amo.
Pausa.
Ya bastante quizás me lo he cuestionado y poco
me ha dado resultado tanta curiosidad sin final.
Te amo. Que fuerte y largo suena algo tan sútil.
Bastante afanado por lo demás.
Hoy te quiero. Mañana te amo.
Hay un límite que aún no entiendo.
Si hoy te quiero, hoy será un día increíble.
Si mañana te amo, ¿por qué ha de ser mejor?.
Extraño quizás. Seguro estoy de que no es por nada.
Pero bien puedo comentar el hecho de que las
sorpresas agradan a todos. Sobre todo las
que se inventan para alegrar la vida.
Del amor no sé nada, aún me trabo en ese límite,
pero como un buen apasionado de las sorpresas
he de pensar que sí hay una gran magia en eso
del amor, y que si aún nadie lo puede definir
no quito la opción de que a lo mejor
realmente es algo que no se explica…
Simplemente se siente.